martes, 5 de junio de 2007

VOCES ETERNAS

Hay ecos que nunca se olvidan, que permanecen a pesar del tiempo y la distancia.

Este post es para recordar las voces que jamás he de olvidar, que siempre estarán aquí flotando en mi mente, y quizás en algún otro lugar...

Esas voces me han enseñado, me han mostrado verdades, y me han dicho mentiras, me han marcado en uno u otro sentido la vida, y se han ido.

A diario hay nuevas voces que llegan y se van como trenes en una estación, algunas tienen un destino, otras simplemente pasan de largo y jamás vuelven.
Algunas han marcado mi vida, otras solo me han hecho reflexionar, pero todas en su conjunto me hacen ser lo que soy.

Hay voces en nuestra vida, que sin emitir un solo sonido, nos llevan muy lejos, pueden ser ecos, pueden ser enseñanzas...

En todo momento pueden estar presentes sin estar físicamente, como es en tu caso, mi estimada señora...

Ella se fue...pero permanece en mí el eco de su voz inmortal, y aunque yo hubiera deseado con el alma que su precencia jamás hubiese partido, porque la necesito y la extraño, su voz siempre seguirá guiandome.

Hace un año de su muerte, hace un año que partió.

Sin embargo me dejó su legado y sus enseñanzas en el aire, en la mente, en el alma, y hoy la recuerdo tal y como la ví, antes de que estuviera enferma.

Lo único de lo que me arrepiento, es de que siempre quize hacer un libro con sus anecdotas, con su filosofía de la vida, y por supuesto, con sus recetas de cocina, pues en todo eso era excelente, y no lo hice...por desidia, por falta de tiempo, y por otras tantas cosas estúpidas, pero su voz, en mi ser, sigue aquí recordandome todo eso que no escribí...

Realmente uno no siente la ausencia de una persona amada, durante los primeros meses, pero tras el paso del tiempo, se siente como un hueco en el espacio, como un pedazo de vida que no está, como una nostalgia que pesa en el pecho, y que jamás se irá.

Uno aprende a vivir así, con la ausencia de su precencia, con el recurdo de los bellos momentos, con la tristeza de los malos ratos, y con el eco de la voz de esa persona, que sigue hablando eternamente.

Te extraño mucho María de Jesus, y a veces deseo creer en tu religión para poder tener la esperanza de volverte a ver, cuando yo muera, porque fuíste uno de mis pilares, y lo seguirás siendo toda mi vida.

Sé que no puedes escucharme como yo te escucho a tí, y sé que quizás no puedas leer todo esto que he escrito por tí, pero espero que al externarlo de mi mente se vuelva eterno también, y así se conserve como tu ser en mi vida, y en mi corazón.

Siempre te recordaré, con una sonrisa, quizás hasta con una lágrima, aunque tú me enseñaste a no llorar, y al caer, levantaré la barbilla, y seguiré adelante en honor a tu educación.

Esta familia, de la cuál estoy orgullosa y es nuestro clan, es obra absolutamente tuya, y la mantendremos por generaciones, enseñandoles a todos los nuevos integrantes, lo que tu nos enseñaste a nosotros.

Te agradezco todo lo que me diste, todo lo que me inculcaste, y todo lo que aún sin estar aquí sigues dandome.

GRACIAS ABUELA...

2 comentarios:

Alvaro dijo...

Asi como la vacija le da forma al vacío y el silencio le da forma al sonido, los pensamientos de esa persona pueden darle forma a su ausencia... aunque esta nunca se vaya.

Erick dijo...

No olvidar, la memoria es el único tributo, la única forma de alcanzar la eternidad.